Preparación
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Un desayuno salado y reconfortante con huevos escalfados sobre yogur cremoso al ajo, espinacas salteadas y mantequilla tibia de pimentón. Se sirve con pan crujiente para mezclar cada bocado: sencillo, vistoso y lleno de contrastes."
01
Saca el yogur de la nevera 15 minutos antes. Mézclalo con el ajo finamente rallado, el zumo de limón, la mitad de la sal y un poco de pimienta. Reparte la crema en cuatro platos hondos.
02
Tuesta las rebanadas de pan hasta que queden doradas y crujientes. Córtalas o rómpelas en piezas irregulares y mantenlas templadas.
03
Calienta el aceite en una sartén amplia. Añade las espinacas, sazona ligeramente y saltéalas 2-3 minutos, solo hasta que pierdan volumen. Escúrrelas si han soltado agua.
04
Derrite la mantequilla a fuego suave. Retírala del fuego, incorpora el pimentón dulce y el picante, y remueve enseguida para que no se quemen.
05
Calienta agua en un cazo ancho con el vinagre, sin que llegue a hervir con fuerza. Casca cada huevo en una taza y deslízalo al agua. Escálfalos por tandas durante 3 minutos para dejar la yema cremosa; retíralos con espumadera.
06
Reparte las espinacas sobre el yogur, coloca dos huevos en cada plato y vierte por encima la mantequilla de pimentón. Termina con eneldo, pimienta y el pan crujiente al lado. Abre una yema justo antes de comer.
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