Preparación
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Un plato de toda la vida: albóndigas tiernas de carne en una salsa casera de cebolla y zanahoria, cocinadas despacio con patatas. Reconfortante, sabroso y perfecto para mojar pan, como en la cocina de la abuela."
01
Mezcla el pan rallado con la leche y déjalo reposar 5 minutos para que se ablande y aporte jugosidad a las albóndigas.
02
Pon la carne en un cuenco y añade el huevo, un diente de ajo muy picado, el perejil, el pan remojado, sal y pimienta. Mezcla solo hasta integrar y deja reposar 10 minutos.
03
Forma albóndigas del mismo tamaño con las manos ligeramente húmedas y pásalas por una capa muy fina de harina, sacudiendo el exceso.
04
Calienta dos cucharadas de aceite en una cazuela y dora las albóndigas por tandas. No es necesario cocinarlas por dentro. Retíralas y resérvalas.
05
Añade el aceite restante y sofríe la cebolla, la zanahoria y el otro ajo picados durante 8-10 minutos. Incorpora la harina restante, remueve y vierte el vino blanco. Cocina 2 minutos.
06
Agrega el caldo, cocina 5 minutos y tritura la salsa si la prefieres fina. Devuélvela a la cazuela, añade las patatas peladas en dados y coloca encima las albóndigas.
07
Tapa y cocina a fuego suave durante 25-30 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y la salsa espese. Ajusta de sal, deja reposar 5 minutos y sirve bien caliente.
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