Preparación
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Un guiso castellano de toda la vida en el que las patatas se rebozan, se doran y terminan de cocinarse lentamente en una salsa suave de cebolla, ajo, vino blanco y azafrán. Quedan tiernas por dentro, sabrosas y perfectas para mojar pan."
01
Pela las patatas, lávalas y córtalas en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Sécalas bien y sazónalas con la mitad de la sal y la pimienta.
02
Pasa cada rodaja primero por harina, sacudiendo el exceso, y después por los huevos batidos para que el rebozado quede fino y uniforme.
03
Calienta tres cucharadas de aceite en una sartén amplia y dora las patatas por tandas durante 1-2 minutos por cada lado. Retíralas a un plato con papel de cocina.
04
En una cazuela ancha, calienta el aceite restante y sofríe la cebolla muy picada durante 6 minutos. Añade los ajos picados y cocina un minuto más.
05
Vierte el vino blanco y deja reducir 2 minutos. Incorpora el caldo caliente, el azafrán, la mitad del perejil y el resto de la sal.
06
Coloca las patatas en la cazuela en una o dos capas y cocina a fuego suave durante 20-25 minutos, moviendo la cazuela con cuidado en lugar de remover para no romperlas.
07
Comprueba que las patatas estén tiernas, apaga el fuego y deja reposar 10 minutos. Sirve cada ración con abundante salsa y termina con el perejil restante.
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