Patatas Revolconas con Torrezno Crujiente de Ávila
¡Hola familia! Hoy os traigo una auténtica joya de la gastronomía castellana: las tradicionales patatas revolconas (o meneás), con ese toque ahumado del pimentón de la Vera, un puré rústico y meloso con aceite aromatizado y, la joya de la corona: torreznos extracrujientes y dorados. Un plato humilde de origen pastoril pero con categoría de fiesta grande. ¡Imprescindible acompañar con una buena hogaza de pan de pueblo!
Ingredientes
Selecciona los ingredientes que quieras añadir a tu lista o ajusta las raciones.
-
1 kg Patatas harinosas (Monalisa o Kennebec)
-
300 g Panceta curada / adobada (para torreznos)
-
4 dientes Ajos
-
1 cucharada sopera Pimentón de la Vera dulce
-
1/2 cucharadita Pimentón de la Vera picante (opcional)
-
1 unidad Hoja de laurel
-
3 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
-
Sal gruesa y pimienta al gusto
-
Perejil fresco picado al gusto
Preparación paso a paso
Sigue las instrucciones detalladas para conseguir el mejor resultado.
-
1
Pelamos las patatas y las chascamos (cortamos un trozo y rompemos el resto) en trozos medianos para que suelten todo su almidón durante la cocción.
-
2
En una cazuela con abundante agua, añadimos las patatas, una pizca generosa de sal y la hoja de laurel. Cocemos a fuego medio-alto durante unos 20-25 minutos, hasta que al pincharlas con un cuchillo se deshagan solas.
-
3
Mientras las patatas cuecen, preparamos los torreznos: cortamos la panceta en tiras de 1 cm de grosor. En una sartén a fuego muy suave con apenas un hilito de aceite, colocamos la panceta con la piel hacia abajo para que vaya soltando su grasa y confitándose.
-
4
Una vez suelta la grasa y tiernos, subimos el fuego a tope para conseguir esa corteza inflada, dorada y supercrujiente que tanto nos gusta. Retiramos los torreznos a un plato con papel absorbente y reservamos la grasa de la sartén.
-
5
En esa misma sartén aprovechando parte de la grasita rica (y añadiendo un chorrito de aceite de oliva si hace falta), doramos a fuego medio los ajos laminados. En cuanto tomen color dorado, apagamos el fuego.
-
6
¡Paso crucial! Esperamos 30 segundos a que el aceite temple un poco y añadimos el pimentón dulce (y el toque picante). Removemos rápido fuera del calor para que no se queme ni amargue.
-
7
Escurrimos las patatas reservando medio vasito del agua de cocción. Las ponemos en un cuenco o cazuela de barro y las aplastamos con un tenedor o pasapurés rústico (¡nada de batidora eléctrica!).
-
8
Vertemos el aceite templado con los ajos y el pimentón sobre el puré. "Revolcamos" y meneamos enérgicamente con una cuchara de madera hasta que todo tome un color rojizo uniforme y una textura melosa. Si queda muy denso, añadimos unas cucharadas del agua de cocción reservada.
-
9
Servimos de inmediato bien calientes en cazuelas de barro individuales, coronadas con los torreznos crujientes por encima y un toque de perejil picado. ¡A disfrutar mojando pan!
¿Prefieres cocinar con la pantalla optimizada?
Usa el Modo Cocina con letras grandes y pantalla siempre encendida.
Valoraciones
Opiniones y experiencias reales de la comunidad gastronómica.
Sé el primero en valorar
¿Has preparado esta receta? Comparte tu opinión con la comunidad.
También te puede interesar
Otras recetas deliciosas que combinan con tu menú.