Puré de castañas tradicional cremoso y suave para asados
El puré de castañas es la guarnición otoñal y navideña más elegante y acogedora de la cocina tradicional. Su textura aterciopelada y su sabor suave, dulce y con un delicado toque a frutos secos combinan de forma magistral con carnes asadas, caza, aves navideñas o solomillo. Cocidas despacio en leche infusionada con mantequilla, una pizca de nuez moscada y una ramita de canela, las castañas se transforman en una crema untuosa que no necesita más adornos para conquistar a toda la mesa.
Ingredientes
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500 g Castañas frescas peladas (sin piel exterior ni interior)
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350 ml Leche entera fresca
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150 ml Caldo casero suave de ave o verduras
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50 g Mantequilla de buena calidad
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Nuez moscada recién rallada al gusto
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Sal marina fina al gusto
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Pimienta blanca recién molida al gusto
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1 unidad/es Rama pequeña de canela
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1 cdta Azúcar blanco o miel suave
Preparación paso a paso
Sigue las instrucciones detalladas para conseguir el mejor resultado.
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1
Pelado y escaldado de las castañas: Haz un corte en cruz en la parte convexa de las castañas con una puntilla afilada. Escáldalas en una olla con agua hirviendo durante 5 minutos y retíralas con una espumadera; pélalas en caliente retirando tanto la cáscara dura exterior como la piel fina y amarga interior (si se enfrían, la piel vuelve a adherirse fuertemente). Pesa 500 g de castañas limpias.
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2
Cocción lenta aromatizada: En un cazo hondo o cazuela, coloca las castañas peladas. Añade los 350 ml de leche entera, los 150 ml de caldo suave (o agua), la ramita de canela, la cucharadita de azúcar (que realza el dulzor natural sin empalagar) y una pizca de sal. Lleva a fuego medio hasta que rompa a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa parcialmente y cocina despacio durante 20-25 minutos hasta que las castañas estén tiernísimas y se deshagan fácilmente al presionarlas con un tenedor.
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3
Retirada de aromáticos y primer majado: Retira la ramita de canela del cazo. Con una espumadera, aparta 2 o 3 castañas cocidas sobre una tabla para picarlas finamente y utilizarlas como guarnición crujiente al final. Reserva medio vaso del líquido de cocción por si necesitas aligerar la textura más adelante.
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4
Triturado y emulsión con mantequilla: Con las castañas aún muy calientes en el cazo, añade los 50 g de mantequilla fría cortada en dados, una pizca de nuez moscada recién rallada y una pizca de pimienta blanca molida. Tritura con la batidora de mano o pasapurés a velocidad media, añadiendo poco a poco el líquido de cocción reservado hasta conseguir una consistencia densa, mantecosa, aterciopelada y sin grumos.
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5
Punto de textura y brillo: Vuelve a poner el puré a fuego mínimo durante 2 minutos removiendo constantemente con unas varillas o espátula de madera. Si buscas un puré más untuoso para acompañar carne asada, añade una cucharada extra de mantequilla o un chorrito de leche tibia. Prueba y rectifica de sal y nuez moscada al gusto.
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6
Servicio casero en cocotte: Vierte el puré humeante directamente en una pequeña cocotte de hierro fundido o cacerola rústica para mantener el calor en la mesa. Dibuja unas ondas suaves en la superficie con el dorso de una cuchara, coloca una nuez de mantequilla en el centro para que se funda con el calor y espolvorea por encima las castañas picadas reservadas y una pizca de nuez moscada. Sirve inmediatamente como la guarnición perfecta de carnes asadas, caza o aves.
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