Cocinar de más y congelar es el truco más rentable de la cocina casera, pero con las croquetas y los canelones hay que hacerlo bien: una croqueta mal congelada se abre en el aceite y suelta toda la bechamel, y un canelón mal protegido sale seco o aguado. La buena noticia es que los dos platos están entre los que mejor soportan el congelador. Los dos platos comparten una base de bechamel espesa que aguanta bien el frío, pero los detalles marcan la diferencia. Aquí tienes cómo congelarlos, cuánto duran y cómo calentarlos para que lleguen a la mesa como recién hechos.
Cómo congelar croquetas paso a paso
1. Empieza con una masa muy fría
Es el paso que más croquetas salva. La bechamel debe reposar en la nevera, tapada con film en contacto con la masa, al menos 6 horas; lo ideal es hacerla la víspera. Una masa tibia no se deja modelar, se pega y se rompe al freír. Funciona con cualquier relleno bien escurrido y poco húmedo: las croquetas cremosas de jamón, las croquetas de pollo asado y puerro o las croquetas de espinacas y queso azul. En las de verdura, como las de espinacas, escurre y exprime bien el relleno antes de mezclarlo con la bechamel: el agua sobrante es la primera causa de croquetas que revientan.
2. Forma y empana dos veces
Modela las croquetas con las manos ligeramente enharinadas y dales un tamaño parecido para que se frían a la vez. Pásalas por harina, huevo batido y pan rallado fino. Para congelar, mejor empana dos veces: vuelve a pasarlas por huevo y pan rallado. Esa doble capa forma una cáscara sin huecos que contiene la bechamel cuando el aceite está caliente.
3. Congélalas sueltas sobre una bandeja
Coloca las croquetas en una bandeja con papel de horno, sin que se toquen, y métela en el congelador entre 2 y 3 horas, hasta que estén duras como piedras. Así no se pegan entre sí: si las metes directamente en una bolsa, saldrán convertidas en un bloque.
4. Bolsa, aire fuera y etiqueta con la fecha
Cuando estén duras, pásalas a una bolsa de congelación o a un táper hermético, saca todo el aire que puedas y anota el contenido y la fecha. Congeladas a –18 °C, se conservan bien unos 3 meses. Repártelas en bolsas pequeñas y sacarás solo las que vayas a comer.
Cómo freír croquetas congeladas: sin descongelar
Aquí está el error más común: sacar las croquetas del congelador y dejarlas descongelar. Al hacerlo, el empanado se humedece, la bechamel se ablanda y se abren al freír. Se cocinan directamente congeladas:
- En sartén o freidora: aceite abundante a 170–180 °C, en tandas pequeñas para que no baje la temperatura. Unos 4–5 minutos para una croqueta de tamaño normal; si son grandes, baja a 170 °C y alarga un par de minutos para que se caliente el centro.
- En horno o airfryer: rocíalas con un poco de aceite y cocínalas a 190–200 °C, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Calcula entre 12 y 20 minutos según el aparato y el tamaño; en nuestra receta de croquetas caseras en airfryer tienes los tiempos concretos para cocinarlas congeladas.
- Comprueba una: córtala por la mitad antes de servir. El interior debe estar muy caliente y cremoso, no frío en el centro.
Por qué se rompen las croquetas y cómo evitarlo
- Masa poco reposada: si no está fría, la bechamel funde antes de que el empanado se asiente. Solución: nevera toda la noche.
- Bechamel demasiado líquida: la masa debe despegarse de la cazuela al removerla. Si dudas, cocina un poco más la harina o añade menos leche.
- Empanado con huecos o una sola capa: doble empanado y revisión visual.
- Relleno con agua: escurre bien verduras, atún o setas.
- Aceite demasiado frío o demasiado caliente: frío, absorben aceite y se abren; muy caliente, el exterior se quema y el centro queda frío.
Cómo congelar canelones
Los canelones admiten dos formas de congelarse. La más cómoda para una comida de celebración es la primera.
Opción A: montados y sin hornear
- Relleno frío: prepara el relleno (carne, setas, verduras con ricotta…) y déjalo enfriar por completo antes de rellenar la pasta. Rellenar con el relleno caliente ablanda y rompe las placas.
- Pasta justa: cuece las placas un minuto menos de lo que indique el paquete, escúrrelas bien y rellénalas con cuidado.
- Bechamel generosa: cubre los canelones con la bechamel ya fría. Ponla algo más abundante de lo habitual: la pasta absorbe salsa durante la congelación y el horneado, y un canelón con poca salsa sale seco.
- Sin gratinar: no añadas el queso rallado todavía. Se pone justo antes de hornear, para que se funda y dore bien.
- Envase adecuado: usa una bandeja que sirva para congelador y horno, o repártelos en raciones individuales. Tápalos con film pegado a la superficie de la bechamel, para evitar que se cree escarcha, y cierra con tapa o papel de aluminio.
- Etiqueta y congela: anota el plato y la fecha. Se conservan bien unos 3 meses a –18 °C.
Esta técnica funciona con recetas como los canelones de carne y setas, los canelones de espinacas, ricotta y nueces o, para una mesa de fiesta, los canelones Rossini con foie gras. En los de espinacas, escurre muy bien la verdura para que no suelte agua.
Opción B: solo el relleno
Si prefieres decidir más tarde cuántos montas, congela el relleno en porciones planas dentro de bolsas (también 3 meses) y descongélalo en la nevera 24 horas. Después solo tendrás que cocer la pasta, rellenar, cubrir con bechamel y hornear.
Cómo calentar los canelones congelados
- Directamente del congelador (recomendado para fuentes grandes): quita el film, tápalos con papel de aluminio y hornéalos a 180 °C entre 50 y 60 minutos. Añade el queso rallado, destapa y gratina los últimos 10–15 minutos. Comprueba que el centro está bien caliente.
- Descongelados en la nevera 24 horas: unos 30–35 minutos tapados a 180 °C y 10 minutos más para gratinar. Es más rápido, pero hay que acordarse con antelación.
- Si usas una fuente de cerámica o cristal: mejor que entre en el horno frío y que este se vaya calentando, porque el cambio brusco de temperatura puede agrietarla.
Si congelas canelones que ya están horneados, por ejemplo las sobras, déjalos enfriar y congélalos en las dos horas siguientes. Duran unos 2 meses; descongela en la nevera y caliéntalos tapados a 180 °C unos 20 minutos.
¿Y la lasaña?
Se congela con el mismo método: montada, con la bechamel por encima, sin gratinar y bien tapada. Nuestra lasaña tradicional de carne y bechamel es una buena candidata, y se calienta como los canelones, algo más de tiempo por ser una pieza más gruesa.
Resumen: qué congelar, cómo, cuánto dura y cómo regenerarlo
Congelar croquetas y canelones: resumen QuéCómo congelarloCuánto duraCómo regenerarlo Croquetas crudas y empanadasDoble empanado, bandeja sin que se toquen, luego bolsa sin aireUnos 3 mesesFritas congeladas a 170–180 °C, 4–5 min; o horno/airfryer a 190–200 °C Croquetas ya fritasEnfriar del todo y congelar en bandeja (pierden parte del crujiente)1–2 mesesHorno a 200 °C unos 10–12 min, sin descongelar Canelones montados sin hornearRelleno frío, bechamel abundante, sin queso, film en contacto y tapaUnos 3 mesesCongelados: 180 °C tapados 50–60 min y gratinar. Descongelados: 30–35 min Relleno de canelonesFrío, en bolsas planas y en porcionesUnos 3 mesesDescongelar en la nevera 24 h y montar Canelones o lasaña ya horneadosEnfriar y congelar en las 2 horas siguientesUnos 2 mesesDescongelar en la nevera y calentar tapados a 180 °CErrores habituales al congelar
- Congelar caliente: sube la temperatura del congelador y se forma escarcha. Enfría primero y congela antes de que pasen dos horas desde la cocción.
- Descongelar sobre la encimera: el exterior pasa por temperaturas peligrosas mientras el centro sigue helado. Descongela siempre en la nevera.
- Volver a congelar lo descongelado: si has descongelado un plato crudo o a medias, cocínalo y consúmelo; no lo vuelvas a congelar tal cual.
Organiza tu congelador con Secretos en la Mesa
Si congelas en tandas, lo difícil es acordarte de lo que hay dentro. En Mi congelador puedes apuntar cada táper o bolsa, con las raciones y la fecha en que lo congelaste, y compartirlo con quien cocina contigo. Luego, en el planificador semanal, reparte esos platos entre comidas y cenas, y saca de la nevera lo que toca con tiempo. Es gratis, y también lo tienes en la app de Android.
Y si lo tuyo es preparar el menú de Navidad con tiempo, en Navidad sin agobios: qué cocinar y congelar en noviembre tienes un calendario semana a semana, con más platos que aguantan bien el frío.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden congelar croquetas ya fritas?
Sí, sin problema de seguridad, pero pierden parte del crujiente. Funciona mejor congelarlas crudas y empanadas. Si lo haces con las ya fritas, caliéntalas en horno a 200 °C sin descongelar.
¿Se pueden congelar los canelones con bechamel?
Sí. Es mejor hacerlo antes de gratinar y con la bechamel fría y abundante. Se pueden hornear directamente congelados.
¿Cuánto tarda en hornearse un canelón congelado?
En una fuente de 4 raciones, entre 50 y 60 minutos a 180 °C, tapado, más 10–15 minutos para gratinar. El tiempo depende del grosor, así que comprueba que el centro esté muy caliente.
¿Puedo congelar canelones de verdura?
Sí, siempre que la verdura esté bien escurrida y el relleno lleve algo ligante, como ricotta o bechamel, para que no suelte agua al descongelar.